Cuando contratamos un servicio de hosting hay una serie de cuestiones que tenemos que tener especialmente claras puesto que están entre las principales fuentes de problemas con las que se encuentra la gente en su hosting.

1. El dominio puede formar parte o no del servicio de hosting

Para contratar el dominio para tu servidor de hosting tienes dos opciones:

• Contratarlo como parte del paquete de hosting, lo que tiene la ventaja de la simplicidad porque está todo en el mismo sitio.

• Con otro proveedor diferente, normalmente proveedores especializados en dominios como NameCheap o GoDaddy. Tiene la ventajas de que puede salir algo más económico y de que generalmente ofrecen un poco más de posibilidades e interfaces de usuario más fáciles de utilizar.

En el caso de tener el domino y el hosting en proveedores diferentes, a través de una configuración relativamente sencilla, el dominio se “apunta” desde tu proveedor de dominios a tu servidor de hosting (se configura para que use los servidores DNS de tu hosting).

2. Diferentes aplicaciones, diferentes necesidades

Una de las principales razones de elegir mal el servicio de alojamiento web es el hecho de ignorar la diferencia entre una web “estática”, compuesta por una colección de páginas HTML muy simples con un contenido fijo y una web “dinámica” creada con un lenguaje de programación (típicamente PHP) cuyo contenido cambia continuamente, y lo que ello implica para la correcta elección del hosting.
Ejemplos típicos de aplicaciones dinámicas son los foros de discusión, las wikis como la Wikipedia o un blog WordPress o una tienda online creada con herramientas como Prestashop o Magento.

En una simple web estática, cuando los usuarios navegan por ella, cada vez que entran en una página simplemente se están bajando el correspondiente fichero HTML, un proceso relativamente “ligero” para el servidor. En cambio, en una web dinámica, basada en PHP, como un blog WordPress, cada vez que entran en una página tiene lugar un proceso que genera esa página “sobre la marcha”.

3. Según la aplicación, hay escoger el sistema operativo adecuado para tu servidor

En este punto muchos proveedores te permiten elegir entre Linux y Windows.
La razón de elegir Windows será que quieras instalar aplicaciones basadas en tecnología Microsoft como ASP.NET y bases de datos SQL Server. En este caso, en un servidor Linux simplemente no se podrían ejecutar.
Para la mayoría de los usuarios, Linux va a ser la mejor opción. Se considera como el mejor sistema operativo para servidores web y está muy probado. Para que te hagas una idea, la Wikipedia, por ejemplo, está montada sobre un sistema de este tipo.

Siguiendo estas recomendaciones que da el blog especializado ciudadano2cero, de seguro nos dejará más claro lo que debemos hacer antes de contratar este servicio tan importantes para nuestras marcas en Internet.


hugo-donayre

Autor

Hugo Donayre. Publicista y relacionista público peruano, especialista en Branding y Marketing Digital. Editor web del blog enlacedigital.pe.
Facebook / TwitterLinkedin